16/1/10, HORA VZLANA 5:33 PM., El verdadero abogado cree en si mismo, en su intuiciòn y en Dios.  Fuera de estas premisas, no debe creer en más nada, debe fiarse sólo de lo que le dice su razón y el corazón, debe trazarse un plan con un objetivo definido y, seguirlo sin mirar para los lados. El tiene que saber que, tiene una responsabilidad en sus manos, cual es, ganar o perder  un pleito judicial.

           El abogado trata de darle a cada quien lo suyo equitativamente, esto quiere decir que, el abogado hace justicia,  pero también tiene derecho a pedirla para     su defendido, cuando a conciencia sabe  que le corresponde.

             El abogado no puede actuar con sentimentalismos, sino con convicción plena de que sus alegatos son  los   que le convienen  a  su  cliente.

                            El verdadero abogado siempre será objeto de envidias, pero éste debe pasarle por encima sin que lo toquen.

                            Si el abogado no se siente capaz de creer en si mismo, en su intuición, en lo que hace  y en DIOS, lo mejor es su retiro. Si con el tiempo, logra darse cuenta de sus f allos y corregirlos, debe    tomar nuevas fuerzas y dejarse guiar por DIOS, y sólo entonces, estará listo para retornar al campo judicial  para hacer y pedir justicia.

                            El ser verdadero abogado no es el que quiere sino el que puede. y a quien Dios le concedió esa condición.

                                                                                                          marivi09